El pasivo por arrendamiento se mide inicialmente como el valor presente de los pagos de arrendamiento no pagados descontados a la tasa de interés implícita del arrendamiento (o a la tasa de préstamo incremental del arrendatario si aquella no está disponible), y se remide posteriormente cuando hay cambios en pagos futuros o en la probabilidad de ejercer opciones de compra o renovación (ASC 842-20-30-1).